SWAMI SANANDA,el Gran Maestro del fraude espiritual.

  • Red de Prevención Sectaria REDUNE

 

Fui miembro activo de la Asociación Civil de Swami Sananda, por lo que pude ver y escuchar los engaños, y sentir en carne propia angustia por las manipulaciones, la mucha confusión, inseguridad, culpa intensa por acusaciones injustas y su maltrato.

Recuerdo llegado el año 1999, haciendo zapping en el televisor de mi casa, me encuentro que en el Canal 5 TNU – (Televisión Nacional de Uruguay), en el  Programa “La Sed y El Agua”, de la periodista Raquel Daruech, veo que esta entrevistando a un Venezolano de pelo largo y con una pluma colgando del pelo y vestido con una túnica como Jesús de Nazaret, con gran asombro descubro que era el Maestro espiritual SWAMI SANANDA,

informando que realizaría en pocos días una conferencia en el Platense Patin Club de Montevideo, con entrada libre y gratuita. Se presentó como el “Guía e Instructor Mundial para la Humanidad”; y hoy día, 20 años después, sus seguidores están convencidos de que él es un “Maestro Ascendido”, creen que él es “Dios”.

Cuando se promocionaba en TV,prsentandose como Guia de la humanidad

Concurrí a la mencionada conferencia y quedé impactada al ver al grupo, por su armonía, hermandad, humanidad y amor aparente. Así que en el año 2000 me uní y comencé a participar de los encuentros (sanaciones y meditaciones) que se realizaban en las casas particulares de sus discípulos, donde se daba “el toque de energía” (sanación), algo similar al “Reiki” pero no es exactamente igual, es imposición de manos, pero no en una camilla sino que una persona te sostiene por si te desdoblas (le llaman al salir del cuerpo conscientemente) y te dejas caer al piso.

Todo era maravilloso, solo había visto a Swami Sananda en la conferencia y después se fue de Uruguay. En las Sanaciones teníamos una foto del Maestro (Swami) en la pared y los blanquitos. Sus discípulos se vestían de blanco pantalón y hering blanca (no había uniforme en ese momento).

No te exigían nada, solo vendían casetes, inciensos, fotos de Swami Sananda y de su complemento divino, Athena Sananda.

A su complemento solo la conocíamos por foto porque nunca llego aparecer en físico, (personalmente), sabíamos que estaba en España y era mayor que Swami, ella era su complemento divino, quien fue en el pasado María, la madre de Jesús, y que en esta misión le tocaba ser la “esposa” de Swami Sananda, porque era su alma gemela.

La profecía era que juntos recorrerían el mundo y toda la humanidad los reconocería en el año 2007. Predicción de Swami que nunca pudo concretar, y por ello, para justificarse ante los fieles seguidores que creen absolutamente en él, que el no lograrlo se ha debido al hecho de que la humanidad no está aún preparada.

Al concretar las actividades de los encuentros de meditación primero, y luego la de el toque de energía de “Sanación”, terminábamos todos abrazados, cantando un tema de Ricardo Montaner, Alejandro Fernández, Julio Iglesias, para en esos momentos pasarse una bolsa llamada “Donación Amorosa”, en la cual uno donaba el dinero que podía.

Swami Sananda, realizaba tres iniciaciones:

  1. La Limpieza Áurica: Te limpiaba el Karma
  2. La Iniciación en Piedra de Cuarzo: Te permite ser canal de dios para dar el “Toque de Energía”
  3. La Iniciación en Ámbar (aceite): La más grande te permite iniciar gente para que sea el canal directo de Dios.

 

Llega el año 2002 y se funda la Asociación Civil de Swami Sananda en Uruguay y en el año 2007 se alquila la sede en el Barrio Pocitos y llega Swami Sananda desde España para su inauguración. Aún continua funcionando, ubicada en la siguiente localidad:

Sede en Uruguay,
Asociación Civil de Swami Sananda

                       3210, Calle 26 de Marzo, Barrio Pocitos, Departamento de Montevideo, Uruguay

Cuando la instalamos, tuvimos que arreglar el local con “mano de obra benévola” (sus propios discípulos trabajaron y pagaron los arreglos que se le antojo a Swami y a su Secretaría Personal en ese momento,  Ella decidía y ejecutaba a su antojo, no la podías cuestionar, porque estabas suspendido o expulsado. Tenía el total respaldo de Swami Sananda y transmitía su mandato.

Su penthouse en las Torres Nauticas.Si ta en la Calle Carlos Sabat Pebet 1230-1234,Apartamento 2303 Torre A,Piso 23 Código POSTAL 11300.Montevideo,Uruguay

En ese momento fue que llegué a estar más cerca de Swami Sananda, ahí se compró su penthouse en las Torres Náuticas de Montevideo, y empecé a conocer su personalidad y su poca “humanidad y misericordia” hacia sus discípulos. 

Recuerdo una vez sentado en su mesa, éramos unos pocos con hermanos de Argentina y Uruguay. Swami decía que él, “El Maestro“, tenía que ganar U$S 5,000 dólares americanos por mes, en Uruguay. Lo que me llamó altamente la atención, porque si él era el mismo “Jesucristo” en la Tierra, para qué quería tanto dinero”.

 

Según su secretaría personal , habíamos subido el nivel, pero en realidad los únicos que habían subido el nivel eran ella y Swami, porque todo cambió: sus adeptos sacaban préstamos, pedían prestado dinero y se endeudaban todo el año para poder concurrir a la fiesta de Navidad y al cumpleaños de “Swami”, que tenía que ser organizado por todos sus discípulos.

Eran “Mega Fiestas“, las que él demandaba que realizasen sus seguidores; con un ticket de U$S 350 dólares americanos por persona. Invitaban a todos los discípulos de España, Colombia, México, Venezuela y Argentina; Uruguay era el país anfitrión. Esperábamos su “magna llegada” arribando en limusina o en helicóptero.

¡Todo era una bendición! Tener al Maestro en la Tierra nuevamente; y él es el cuerpo físico elegido por Dios, para llevar a Jesús de Nazaret en su interior, con una diferencia, este Dios llamado “Swami” es homosexual, contradictorio a lo escrito en la Biblia cristiana; y eso me dejaba bastante confundida. No juzgo mal a ningún homosexual porque nadie tiene derecho a juzgar y mucho menos lo que alguien decida sobre su vida, bajo su libre albedrío. Además los homosexuales son personas como yo, con derecho a elegir y a determinar lo que deseen para sus vidas. Varios amigos míos que son muy queridos son homosexuales;  pero lo que Swami Sananda enseña y cómo lo enseña, me dejaba muy confundida, especialmente porque el dios de toda mi vida está lleno de amor; y Swami no manifiesta misericordia, bondad ni amor hacia todo el mundo; más bien menosprecia a quien le parece, y es bien egocéntrico, a la vez que muy ambicioso con el dinero. Lo que aprecié de su conducta fue lo que me hizo dudar de él. El cree ser un dios con infinitos derechos. Pero todos sabemos que existen los narcisistas, y personas que son mentirosas y estafadoras. Existen personas estafadoras capaces de engañar a cualquiera para enriquecerse; pero únicamente pueden estafar si existen personas que les crean todos los cuentos que ellos hacen. La inteligencia me dice que existen demasiadas personas en todo el mundo, que saben aparentar ser muy honestos y bondadosos; pero en realidad son maestros del engaño y estafadores, que son bien difíciles de identificar cuando uno los ve y conoce por primera vez. Es algo muy obvio, pero por la presión de aquél ambiente no lo podía ver. Eso fue lo que ocurrió, y es lo que finalmente terminé de comprender, cuando recibí ayuda de la Red de Apoyo. Es cierto el hecho de que aunque uno está consciente de que existen ese tipo de personas y así se comportan, viva uno como si en realidad no existiesen, por estar tratando a todo el mundo como si todos fuesen personas buenas y honestas, cuando la realidad es que existe mucha gente pretenciosa, que vive tan solo de las apariencias. Es como si nunca hubiese estado consciente de que podría pasarme a mí, el hecho de encontrarme con alguien con extraordinaria habilidad para engañarme.  Sin embargo, la realidad es que a muchos les pasa, como me pasó a mí.

Invitación en el periódico a participar de sus fiestas de cumpleaños

 

 

El manifiesta ser el mejor, el más inteligente, el que sabe de todo, el poderoso que puede protegerte y cuidarte, pero también se atribuye el derecho de insultarte y humillarte, castigándote con suspenderte y expulsarte, si él lo considera necesario, y con todo el derecho a hacerlo, según su antojo.

Recuerdo que, cuando inauguró la sede en Uruguay, vino vestido como “Jesús de Nazaret”, y todos hicimos una fila a la entrada para recibirlo. El llegó saludando a algunos y a otros les dio vuelta a la cara, con enojo. No olvido la cara de angustia de una persona que vi, su gran asombro, vergüenza y como cuestionándose sin entender. En aquellos momentos por temor a que me hiciese lo mismo, me alejé y evité saludarle. Y así, varios llegaban contentos a recibirlo, pero él despreciaba o ignoraba a quien quisiese, según le parecía, muy libremente. Casi todos los que estaban allí siguen convencidos de que él es un ser divino. Ninguno se atreve a cuestionarlo. Ellos creen que él fue elegido por la jerarquía divina, y lo veneran como a un dios. Algo que es bien confuso para los que como yo creen en la existencia de un solo dios, que es bueno, compasivo y misericordioso.

A medida que fue pasando el tiempo y por el gran cansancio de las reuniones interminables de 4 y 5 horas, yo salía extenuada, muerta de cansancio, y en general, junto a todo el grupo salía deprimida por las catástrofes que él profetizaba que nos vendrían encima, pero luego todos podíamos constatar que no pasaba nada, y debido a que se hacía evidente que las profecías no se cumplían, él desviaba la atención de todos, hablando en sus discursos sobre muchos temas no relacionados con las profecías.

El hacía muchos reclamos en sus discursos sobre el dinero que nunca era suficiente. La cantidad de todos donada no era correspondiente al nivel que Swami Sananda merecía. Se quejaba de la falta de fe en confiar en el poder de dios, porque es quien nos da en abundancia. Se quejaba de lo poco que dábamos; pero si nos dábamos la oportunidad de recibir, permitiríamos que se precipitara la abundancia en nuestra vida. Insistía en que nosotros, sus discípulos, éramos los culpables de no enriquecernos, ya que él nos irradiaba con su luz para dirigirnos y poder lograrlo, pero la culpa era totalmente nuestra, no era de Swami.

Vi con mis propios ojos, como un día expulsó humillando a una “docente”, ex discípula. Swami la acusó de difamarlo, porque su esposo encontró a Swami por la Avenida 18 de julio (una de las calles más importantes del centro de Montevideo), coqueteando con unos travestís. Por supuesto que la manera en que la expulsó no se cuestionó, porque Swami es considerado por todos sus seguidores como el ser humano más justo que puede existir en la Tierra. Expulsó también a otros discípulos por mentirle o tratar de engañarlo, ocultándole hechos. Soy testigo de la humillación a la cual fue sometido uno de ellos, que le llegó a pedir frente a todos misericordia. Decía: “Misericordia, Maestro… ¡Misericordia,..!”. Swami nunca se conmovió, más bien se le veía engrandecido en su orgullo y lo expulsó sin piedad ni perdón alguno. 

Siento mucha preocupación por todo el daño, que arrogantemente Swami ha sido capaz de causar a tanta gente de buen corazón, que ignorantemente han creído fielmente en él, y no se dan cuenta de nada. Así le hayan visto haciendo daño, maltratando y humillando a cualquiera, porque están totalmente ciegos y sordos.

RITUALES CON SEGUIDORES

Todos han presenciado su falta de misericordia y compasión, su ego y ambición. Lo que vi y oí fue una demostración que lo desacreditó porque me hizo entender que él no es una buena persona y mucho menos posee las cualidades que tenía el Maestro Jesús de Nazaret, que fue bueno, justo, humilde y misericordioso. El comportamiento de Swami Sananda fue lo que precisamente me hizo despertar. Me di cuenta de toda la trama de su engaño; porque las obras dicen siempre mucho más que las palabras. Su egocentrismo, falta de humildad, lo ambicioso que es por los lujos, y lo pretencioso que es, hizo que me diese cuenta de quien realmente es él: “un vago que vive como un parásito, alimentándose del trabajo de otros”.

¡El es altamente exitoso viviendo del mantengo de sus seguidores!

Vive muy cómodamente, de quienes le mantienen y de quienes se aprovecha y manipula, hasta el punto de humillarles sin reparo, sintiendo el gran gusto de sentirse egoístamente engrandecido. Es impresionante como ha logrado que tantos de sus seguidores trabajen así, sintiéndose honrados de trabajar gratuitamente para él, tratándolo como a un rey. 

El ha sido impresionantemente hábil para vivir como un multimillonario a través del invento y fabricación de una poderosa doctrina que enseña que todos deben trabajar para él e igualmente entregarle todo lo que puedan de sus sueldos. Es el dinero adquirido con el sudor de nuestra frente y como todos, llegué a sentirme culpable también de no entregárselo a él, en vez de sentirme culpable por no haberlo invertido en quienes más lo necesitaban, dentro de mi propia familia.  Es impresionante como manipula a todos los que creen en su doctrina, la cual le convierte en una especie de multimillonario que nunca tuvo que trabajar como cualquier otra persona para adquirir sus millones; porque lo recibe del dinero donado por sus seguidores. Así, él no tiene que mover un solo dedo para limpiar nada, construir, reparar o invertir fuerza laboral alguna en trabajos que requieran mano de obra.

En la actualidad,viviendo de lo saqueado.Ahora ya no es un¿Maestro Ascendido?.

 
TOTALMENTE MANIPULADA Y ENGAÑADA

MI TESTIMONIO PARA PREVENIR.

Mientras fui miembro de la Asociación de Swami Sananda, gocé de la aceptación, aprecio, protección y respeto de todos, por el rol respetable que desempeñaba dentro del grupo. Por eso, me sentía compensada y tranquila; me reconocían como una iluminada.

 El estado emocional que sentía por causa de la aceptación y reconocimiento que recibía de todos, me hacía sentir con una sensación de paz, y con deseos de amar y comprenderlos a todos. Todo era en retribución por la manera en que me trataban, a pesar de lo mucho que aquello me costaba, porque mi compromiso de trabajo en el grupo estaba sometido a cumplir con las exigentes demandas de Swami Sananda, que me dejaban sin tiempo para descansar, ni para cumplir bien con mis responsabilidades familiares.

En adición, enfrenté graves problemas económicos, conflictos con mi familia y terminé alejándome de la mayoría de ellos. Sin embargo, todos esos problemas dejaron de preocuparme, por la fuerte presión que sentía de parte del grupo de la Asociación de Swami Sananda. Necesitaba mantener mi dignidad y respeto de parte de ellos. Me estresaba la idea de fallarle al ‘Maestro’ y terminar siendo humillada ante todos, como solía ocurrirle a varios que eran menospreciados por pretender cumplir, mintiendo y siendo irresponsables con sus compromisos.  No me di cuenta de que sentía la necesidad de demostrarles a todos que yo no era como esa gente; y por lo tanto, merecía ser admirada y respetada. Por eso, me esforzaba mucho en actuar con gran devoción al cumplir con los compromisos que había asumido.

 Para hacerlo bien evidente expresaba públicamente lo agradecida que me sentía por todo lo que el  ‘Maestro Swami Sananda’ había hecho por mí. No estaba consciente de lo profundo que era mi temor a ser despreciada por todos, si él me acusaba de alguna falla, ya que todos lo idolatran. Parte del temor que me obligaba a cumplirle a él era ése, y la otra parte era el temor que me atormentaba por las catástrofes que él profetizaba.

Ahora me doy cuenta de lo que lo único que yo quería era sentirme amada, respetada y valorada; pero mi problema fue también el haberme convencido de que él decía únicamente la verdad, de que él era la honestidad en su máxima expresión; y por lo tanto, mejor persona que yo, al punto de ser una divinidad.

Me fui enroscando en un escondido espiral sin retorno, cuando creyendo en las historias y cuentos que relataba, cambié mis convicciones y formas de pensar. Creí que tenía que seguir estrictamente todas sus instrucciones, porque él era un ser “Iluminado”, como si fuese un dios en la Tierra.

Es increíble como llegué a creerme los cuentos que Swami Sananda hacía, como si fuesen auténticas noticias, las cuales se transformaban en desesperación y angustia dentro de aquellas cuatro paredes del local de su asociación. Ahora es cuando me doy cuenta de lo frustrante que era mi esfuerzo en querer solucionar algo totalmente ‘irreal y ficticio’, y el gran desperdicio de tiempo y energía en intentar evitar las catástrofes inventadas que él nos advertía, pero que jamás ocurrirían.

Es lamentable el control ejercido por la manipulación egoísta de otros. Ojalá y los que aún siguen siendo controlados por un líder, tan narcicista y egoísta como éste, pudiesen despertar. Si lo hiciesen experimentarían una gran sensación de alivio y liberación. En adición, recuperarían también una sensación de tranquilidad, al poderse liberar del estrés opresor que se siente allí, acompañado de un mayor sentido de seguridad en uno mismo. Swami les induce inseguridad en sí mismos para que puedan poner en él, su ‘amado maestro’, toda su confianza, y así él pueda dirigirles en todo lo que hagan. Los que hemos sido víctimas de la manipulación psicológica de un líder sectario hemos sufrido una tortura emocional muy difícil de comprender, para quienes no lo han vivido.

Le puse muchísimo empeño y gran esfuerzo en no fallarle, pero inevitablemente un día me invadió la obscuridad de ser “expulsada”, por no haber podido cumplir a tiempo con un informe, y por no haberlo preparado en la forma exigida. Swami Sananda me criticó fuertemente ante todos por no haber podido cumplir con “los plazos”, y a pesar de que lo llamaba ‘mi amado maestro’, cuando me refería a él, me humilló fuertemente con una expulsión. Expulsarme fue posiblemente un acto premeditado, porque yo ya sabía demasiado, y varias cosas que él hacía me las estaba yo cuestionando, a pesar de que intentase justificarlo. Realmente iba a terminar dándome cuenta de que su proceder no era correcto ni justo. Lo que pasó fue que llegué a tener mucha comunicación con él, porque todo él me lo encomendaba, tanto dentro de mi trabajo particular, como las encomiendas que recibía sobre cualquier tema personal de él, que le fuese de urgencia.

Estuve más de una docena de años sirviéndole con devoción, y cuando salí fue como comenzar de vuelta y nacer de nuevo. Volví a reconectarme con quienes había perdido contacto por años. Fueron muchos años durante los cuales dejé de ver a seres queridos de mi familia; lo cual me duele mucho. Desperdicié mi valioso tiempo en servir a un ser humano miserablemente egoísta, que no le importa destruir la vida de gente buena con todos sus engaños.

A él no le importa robarle los años de la vida de nadie. Sólo le importa ganar beneficios para él, a costa de las necesidades e intenciones de otros. Me duele el tiempo que desde mi juventud perdí por culpa de él. Lamento el tiempo de vida que le dediqué al grupo y lo que realmente me humilla es la vergüenza de haber desarrollado por él “tan ferviente devoción”. Lo único que puedo agradecerle es mi “expulsión”, porque quedé liberada de su cruel calabozo. 

Inicialmente al momento de mi expulsión, únicamente pensaba en que no debió expulsarme porque todavía creía todo lo que Swami Sananda me había hecho creer. Creía que él era igual a Jesús, que él era como Jesús y quizás había regresado.  Pero al tener tiempo fuera de la presión de Swami y su grupo, pude reflexionar y darme cuenta de que sus acciones no eran consistentes con Jesús de Nazareth. Jesús era humilde y trataba a las personas con compasión, no las humillaba y jamás expulsó a ninguno de sus discípulos. “¿Cuándo Jesús de Nazaret, expulsó a sus discípulos?

Iba reflexionando y era como si fuese despertando de una pesadilla. Así fue cómo, después de un tiempo, pude ver que yo no estaba equivocada y que un ‘Maestro Ascendido’ no podría equivocarse, por lo tanto  “Swami Sananda” no es un ‘Maestro Ascendido’. En adición, reflexionando sobre cómo es él y sobre todo lo que enseñaba, me di cuenta de que todo se lo inventó, y de que con esos fantásticos cuentos coge de tonta a la gente, así como lo hizo conmigo. Swami se burló de mí y seguirá burlándose de muchoshasta que no despierten de la realidad de su engaño. 

«Es bien desagradable que traten de enagañar a uno, pero peor es creer en quien, con la intención de aprovecharse, engaña a uno.» 

Por lo tanto, es mejor despertar y descubrir el engaño. Por eso, al pasar unos días, recuperé la alegría, nuevos bríos, ilusión y esperanza por la vida. Era la felicidad de liberarme de un obscuro yugo torturante, que no se puede ver. Recuperé el control sobre mi vida y mi valioso tiempo para estar con quienes amo y realmente me aman. 

El hecho de haber sufrido tanto por la trampa engañosa y pretenciosa de una persona tan manipuladora como lo es Swami Sananda, tan solo me hace sentir profundamente agradecida, por la capacidad que tengo hoy día de poder disfrutar de mi apreciadísima libertad.

Hoy valoro y disfruto de mi vida, como no pude mientras era una integrante del grupo. Recuperé la felicidad que me fue robada, pude tomar decisiones personales benéficas y de superación, a parte de disfrutar nuevamente de las pequeñas grandes cosas de la vida.

Mi dios, en el cual creo realmente, es infinitamente bueno y me ama; por lo tanto, desea mi superación y lo mejor para mí, en todos los aspectos de mi vida. Por lo que jamás habría sido menospreciada ni maltratada como lo fui. Merezco ser respetada y estimada, como mi ‘Dios desea que me valoren y amen’. No sé porqué no me di cuenta de esto desde un principio. Haberlo entendido me habría hecho despertar con anterioridad; pero estoy agradecida y bendecida con la libertad y felicidad que ahora siento. Siento el alivio de haber podido ver y entender los engaños de Swami Sananda; conocimiento que me ha devuelto la fortaleza, el control sobre mi vida y el poder para saberme proteger. Él y su grupo ya no pueden hacerme daño. Únicamente me preocupa la gente buena engañada que sigue allí, y desperdicia su vida sirviéndole a un individuo que tan solo se aprovecha de su credulidad e ingenuidad. 

Es muy curioso el hecho de que no entré en ese grupo por algún problema personal, económico o emocional, sino por la sencilla necesidad de conocer, porque soy muy curiosa, y quizás por la necesidad sentirme especial. Es que me atrae mucho todo lo novedoso. Eso fue lo que me llevó a participar de aquellas reuniones, porque no quería perder la oportunidad de poder descubrir el secreto de Swami Sananda. Yo quería descubrir algo fuera de lo normal, porque experimento mucho placer cuando descubro algo, y estaba muy interesada en desenmascarar todo ese misterio. Todo lo que vi  y escuché allí, me fue convenciendo; en adición a lo decente e inteligente que se veían todos los integrantes del grupo, que me hacían sentir escogida y especial. Eso fue lo que me atrapó.

Hay que investigar bien y tener mucho cuidado con grupos como lo es éste, que te demandan una asistencia casi diaria a sus actividades y reuniones. La trampa para capturar a uno es precisamente esa, porque de tanto escuchar los mismos cuentos todos los días, así sean increíbles y fantasiosos, termina uno creyéndoselos. ¡Tanto te repiten la mentira que te la terminas creyendo!

Por causa de la repetición, uno termina creyéndose todas esas historias y explicaciones. Lo malo es que a través de esas historias, te van transmitiendo la idea de que “el líder es un ‘Maestro Ascendido’, que está iluminado con sobrenatural sabiduría; por lo cual conoce la verdad absoluta, ya que es un ser divino”. Por tal razón, él es la persona más justa y sabia que podrías conocer en este mundo, con la capacidad de comprender con exactitud las intensiones de los demás. Por lo cual, siempre es justo y bueno cuando los juzga malamente, ya que el ‘Maestro’ tan solo busca el bienestar y la protección de todos. Cuando uno llega a tal nivel de credulidad, el líder podrá desacreditar a quien sea, además de provocar conflictos y situaciones con el objetivo de afectar la comunicación, confianza y estima de los adeptos por sus seres queridos. El final es el aislamiento o enajenación del adepto, y la injusta condena hacia quienes realmente pueden amarles, porque el líder necesita tener seguidores vulnerables y sometidos, sin la intervención de quienes podrían protegerlos y defenderlos.

RedUNE colabora con todas aquellas personas que nos faciliten información y documentación de este impostor,para su difusión y esclarecimiento

Para  comunicarse directamente con la autora del testimonio en el siguiente link:

http://redapoyo.victimasectas.com/asociacion-civil-swami-sananda/swami-sananda/

 

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Usuario de google 05/06/2020 14:14

Falsoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Andrea 05/11/2020 23:50

Todo es VERDAD...

Como dice: ISAAC ASIMOV

"Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho".

Usuario de gg 05/06/2020 14:14

FALSO

Andrea 09/18/2019 19:38

Hola, se pueden comunicar directamente con la autora del testimonio continuando el siguiente link:

http://redapoyo.victimasectas.com/asociacion-civil-swami-sananda/swami-sananda/

Usuario de google 05/06/2020 14:25

Es increíble como llegué a creerme los cuentos que Swami Sananda Falso Falso Falso Me daria verguenza decir eso

Usuario de google 05/06/2020 14:16

Falso

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